large

 

No paro de pensarlo. Hice todos los intentos para que no ocupara mi atención. Después de habernos despedido aquella vez, di un salto en el aire. Me duro semanas. Fue increíble. Alocado. Esto de sentir un rayo de autoestima, donde sus palabras hacían eco en mí. Era simplemente, para no maquillarse, para salir de casa en pijama, pantuflas y recién levantada, que igual me sentiría diosa  . Hago STOP, y sin querer reflexionar como libro de autoayuda, reflexiono igual. ¿Por qué? ¿Por qué si no tenemos un empujón de belleza superficial, nos sentimos menos? Mi hermana, tuvo una rama de depresión una semana entera porque se encontró en Suecia, sola, sin nadie que la mirara, ni recolector de basura o albañil que le gritara algún piropo. Me llamo preocupada, me pregunto : ¿soy linda?. Las mujeres necesitamos un touch de cumplidos. Así para caminar erguidas con el pelo suelto, y con la seguridad de que somos hermosas.Deberían ser semanales. Los cumplidos, digo, de personas diferentes, en lo posible hombres, porque mujeres no. Entre nosotras no vale. La belleza interior es poética. Sentirme bien adentro, me sacudía por afuera y era como si los rasgos se expandieran dándole a mi cara otra apertura, otra belleza. Profunda. Me sentía linda. Eso vale. Para mi era todo un logro. Me era imposible no conectarlo con él. Con la cantidad de rosas que me sopló… algo empezaba a despertar… STOP TERMINADO.

Advertisements